Pusimos dos plantas de kiwi, de la variedad Actinidia Deliciosa, en nuestro jardín al año de mudarnos. Al ser una planta trepadora quedaba muy bien en la alambrada que separa nuestro jardín del jardín de los vecinos, y además nos aportaba independencia e intimidad tanto a ellos como a nosotros.Nos dijeron en el vivero que si queríamos tener fruto teníamos que comprar 2 plantas, una macho y otra hembra. La planta femenina sería la que daría fruto, pero necesitaba ser polinizada por el macho.

Compramos las dos plantas y las pusimos de forma que treparan por la alambrada. Dieron unas hojas grandes y lustrosas en la primavera, pero no hubo rastro de fruto alguno esa primera temporada. El invierno fue bastante frío y una de las plantas se heló. Al no saber si la planta que quedó era el macho o la hembra, compramos dos plantas más. Al tercer año tuve mi primera cosecha de kiwis, en total unos 20. Los recogí en octubre, pero el fruto estaba bastante duro y pasaron varios meses hasta que pude comerlos.

kiwis

Las propiedades del kiwi
A Rick le gustaban los kiwis no solo por su delicioso sabor, sino además por las propiedades nutritivas de la fruta tan importantes para nuestra salud. Las fuentes especializadas nos dicen que el kiwi es muy rico en vitamina C y en potasio. También contiene las vitaminas A y E y los minerales fosfato, magnesio y cobre. Su piel es rica en antioxidantes y fibra dietética. Es por eso que decidí tener paciencia y esperar hasta más de tres años antes de ver el primer fruto en aquellas parras.

Cultivo del kiwi y sus cuidados
Mis kiwis ya tienen 5 años y han superado ya la prueba de las temperaturas extremas (no excesivas) de la meseta castellana, aunque el kiwi necesita un clima moderado con temperaturas mínimas de hasta 2 grados bajo cero y calor no excesivo en el verano. Para que se desarrolle bien, la parra del kiwi necesita un terreno muy soleado, fértil, profundo y bien drenado y con una separación de unos 2 metros entre parra y parra. Debemos también protegerlas de fuertes vientos. Una vez que se han establecido las plantas los cuidados que requieren son muy escasos, pues son muy resistentes a las enfermedades y a los insectos. De esto yo doy fe.

El riego del kiwi
El riego es un factor importante pues necesita agua, pero no en exceso. Es decir, el suelo debe drenar bien. Si no recibe la cantidad de agua suficiente producirá un número menor de flores, se reducirá el tamaño de la fruta, y causará que ésta se madure y caiga antes de tiempo. Por esta razón, de mediados del verano hasta la recogida del fruto hay que regar las plantas abundantemente. Las plantas más maduras pueden aguantar una leve sequia.

Abono del kiwi
Se recomienda abonar con nitrógeno dos veces al año, al principio de la primavera cuando las plantas están todavía en reposo vegetativo y por segunda vez después de la floración a principios de junio.

Podas del kiwi
Las plantas del kiwi requieren una poda vigorosa semejante a la de la parra de la uva para que produzcan más fruta. En el invierno se da forma a las plantas hembra para que tenga un tronco y dos ramas laterales. Las ramas que dan fruta tienen que tener más de 1 año y producirán unos 3 años en total. Al cuarto año es preciso podarlas habiendo preparado de antemano otra rama para que de la fruta. Las plantas macho no se deben podar en invierno para que den el mayor número posible de flores en la primavera. En el verano, después de la floración, se hace una poda de limpieza, eliminando chupones y ramas enrolladas o secas.

Enfermedades del kiwi
Aunque es muy resistente a las enfermedades, puede aparecer un hongo en el periodo de floración o durante el almacenamiento.

Cosecha del kiwi
Se recoge la fruta a principios de noviembre, pero este fruto no es comestible inmediatamente. Hay que dejarlos en una zona fresca (yo los dejo en una caja de madera en el garaje) hasta que estén ligeramente blandos y listos para su consumo. Esto puede llevar varios meses.