El mantenimiento del jardín es una tarea que requiere mucha dedicación, esfuerzo y tiempo. Yo me pregunto a mi misma ¿Cuándo voy a poder hacer todo los que tengo pendiente: fumigar los rosales, quitar malas hierbas del césped, quitar el musgo del camino de piedra, costar el césped, fumigar las enredaderas, echar abono a los rosales, arreglar el riego por donde hay un escape, cortar las rosas y flores muertas, atar las hortensias que está caídas o las ramas de los kiwis…? La lista es interminable. ¿De dónde sacar tiempo para tantas cosas?

Esto me preguntaba y me respondía a mi misma: tengo que hacer un poco cada día porque no puedo hacer todo a la vez. Por ejemplo, dos horas al día daría para mucho. Un día se corta el césped. Al día siguiente se recogen los restos de la siega y se barre las escaleras y camino de piedra. Otro día se cortan las rosas y flores marchitas. Al siguiente se fumigan los rosales y las enredaderas. Otro día se abonan los rosales y se corrigen los problemas del riego. Al siguiente se fijan a la malla las ramas nuevas de los kiwis. Así sucesivamente y cuando se acaban todos estos trabajos de mantenimiento del jardín, no hay más que volver a empezar.

Parece un plan de acción bastante fácil. Lo malo es olvidar que tenemos que hacer y cuando. Estoy pensando hacer un calendario de trabajos de mantenimiento de jardín, esto aparte de la lista que tengo para cada día. El calendario de trabajos me servirá para hacer cada cosa a su tiempo y no andar siempre solucionando problemas. En temas de jardinería, como en la vida misma, mejor es prevenir que curar. Si tengo un calendario fijado y hago cada cosa en su momento es posible que luego tenga menos problemas por solucionar. Quizás esta sea la mejor técnica de mantenimiento del jardín.