Aunque originaria de Sudáfrica, el cultivo de la cala, zantedeschia aethiopica, parece haberse extendido por varios continentes y numerosos países. Y no es de extrañar que su cultivo esté extendido pues, aunque requiere pocos cuidados, la cala es una planta muy vistosas con hojas brillantes, que produce flores de color blanco cremoso, ligeramente perfumadas, elegantes y bellas. Por su belleza, las calas se utilizan con gran frecuencia como flor cortada en la decoración de ceremonias, en arreglos florales, y principalmente en ramos de novias. La cala es planta de exterior cultivándose principalmente en jardines aunque también se puede cultivar en maceta e incluso en el interior.

cala_Zantedeschia_Aethiopica

Cala Zantedeschia Aethiopica

La cala que se ve en la foto fue comprada en uno de los viveros en nuestra localidad, ya ha sobrevivido más de tres temporadas completas, una de ellas totalmente en el exterior tanto durante el verano como el invierno.

Cultivo y cuidados de las calas
Las calas son plantas de hoja perenne y en algunos países, allí donde son autóctonas, son resistentes tanto al frio como al calor, brotan casi espontáneamente y son invasivas como la mala hierba. No es así en el centro de la península Ibérica donde, sin requerir grandes cuidados, hay que protegerla del fuerte sol estival y de las heladas invernales. En España se recomienda no exponerlas al sol, sino situarlas en lugares de sombra o semisombra. Este año yo me voy a aventurar y colocar mis calas en un lugar donde reciban algo de sol, el sol de la mañana, y así comparar con los resultados de años anteriores.

Las calas se deben plantar en un suelo fértil, ligeramente ácido y húmedo, pero que drene bien. Debemos mantener el suelo siembre húmedo, aunque nunca encharcado. Si las calas están en maceta se les puede colocar un plato con agua debajo para que nunca llegue a secarse la tierra.

Durante la época de floración, de marzo a julio, podemos abonar las calas semanalmente con un fertilizante equilibrado bastante diluido para conseguir una buena floración. En condiciones optimas, las calas pueden florecer dos veces al año en la primavera y en otoño. Para favorecer aun más la floración debemos cortar las flores marchitas.

Hasta ahora he tenido las calas en macetas en el exterior durante la floración. Cuando llegan las heladas las pongo al resguardo en un pequeño invernadero. Este año siguiendo los consejos que he ido encontrando, les limitaré el agua en noviembre para dejar que el rizoma descanse. Cuando las hojas empiecen a secarse sacaré el rizoma y lo reservaré hasta febrero, cuando lo separaré y pondré en macetas al empezar una nueva temporada.

Enfermedades y plagas de las calas
Mis calas no se han vistos nunca afectadas por enfermedades o plagas y esto parece ser lo normal aunque existe la posibilidad de que sean afectadas por hongos y bacterias que pudren las raíces y el rizoma. Esto suele pasar cuando las mantenemos demasiado húmedas o encharcadas.

Como reproducir las calas
Las calas se pueden reproducir por semilla o por división del rizoma. Si las reproducimos por semilla, tenemos que recoger la semilla (no olvidar utilizar guantes) y plantar directamente en el suelo una vez haya pasado el riesgo de heladas. También se pueden plantar en maceta en el interior. En este caso las flores no aparecerán hasta dos años después de la floración. Si las reproducimos por división del rizoma, esto se debe hacer en la primavera. Se planta a una profundidad de más de dos veces su altura. También tardarán un par de años en florecer.

NOTA: Según la página web de Eurobodalla Shire Council de Australia, las calas son altamente tóxicas si son ingeridas, por lo que recomiendan extremar los cuidados con los niños y los animales domésticos allí donde cultivemos calas.