¿Cómo reparar el césped dañado durante el verano por las malas hierbas, las enfermedades fungicidas y la sequía? Esta es mi pregunta y tarea pendiente para las próximas semanas. Durante el verano y en mi ausencia varios problemas se sucedieron sin que yo estuviera presente para verlos y ponerles remedio.

Las malas hierbas volvieron una vez más. Creía que el herbicida que había aplicado en junio habría tenido efecto para todo el verano, pero desgraciadamente no fue así. Lo mismo puedo decir de las enfermedades causadas por hongos.

Césped variedad ryegrass inglés

Césped variedad ryegrass inglés

Pensé que controlando la cantidad de agua y la aplicación de un fungicida antes de salir de viaje darían fin al problema de los hongos. También me equivoqué. Por último el control del agua de riego parece que lo llevé a un extremo pues a mi regreso de las vacaciones encontré zonas del césped secas, no solo por la Rizoctonia, enfermedad causada por hongos, sino además por la falta de agua.

Buscando información por Internet, como suelo hacer para las tareas y soluciones para los problemas de mi jardín he llegado a una página de la Universidad de Minnesota donde explica muy clara y detenidamente como reparar el césped dañado por enfermedades fungicidas, las malas hierbas o la sequia.

Empieza por aclarar en qué circunstancias se debe renovar totalmente el césped y en cuales, por el contrario, solo es necesario reparar las zonas las afectadas. En resumen, debemos renovar por completo el césped cuando el suelo está demasiado compactado, cuando más del 50% del terreno está cubierto de calvas o malas hierbas, o cuando tenemos un problema con el fieltro que no se soluciona a pesar de varios intentos. Si no se dan estas circunstancias lo mejor es simplemente reparar las zonas en mal estado.

Estos son los pasos a seguir:

1. Hacer un análisis del suelo. (Esto es fácil en EEUU, pero no en España).
2. Eliminar las malas hierbas mediante un herbicida selectivo apropiado para las malas hierbas que tengamos en el césped.
3. Regar el terreno a una profundidad de 15 a 20 centímetros (de 6 a 8 pulgadas) y dejar secar la superficie de 1 a 2 días.
4. Preparar el terreno mediante un escarificado y un aireado.
5. Abonar con Nitrógeno (N) Fósforo (P) y Potasio (K) según las necesidades del terreno detectadas por el análisis del suelo que hayamos hecho previamente.
6. Esparcir las semillas de césped que hayamos seleccionado en varias direcciones mezcladas con un fertilizante orgánico (mezcla de 1 parte de semillas con 4 partes de abono o fertilizante orgánico).
7. Regar ligeramente para que las semillas hagan buen contacto con el suelo. Luego regar 2 veces por día para que la superficie del suelo se mantenga húmeda pero no encharcada.
8. Segar el césped cuando haya crecido a una altura de unos 9 centímetros.

Para la preparación del terreno, escarificado y aireado, voy a buscar donde alquilar las máquinas o si hay algún servicio de jardinería que haga esta labor. Espero tener un césped más vistoso para mediados de septiembre.