Recogida de las hojas caídas en el césped
Césped, Mantenimiento de césped, Mantenimiento de jardín No Comments »Las razones por las que se deben recoger las hojas caídas en el césped durante su caída en otoño es algo que no me había planteado. Sabía que había que hacerlo porque Rick lo consideraba importante, como si el césped se fuera a morir por tener todas aquellas hojas encima. Hoy, al ver mi césped casi cubierto por las hojas caídas del arce, los prunos, la celinda, los lilos y otros, he recordado lo arduo que es el trabajo y me he planteado la cuestión ¿y si las dejo estar, que pasaría?
Las hojas caídas se convierten en abono
Más de uno podría pensar que lo mejor es dejar las hojas caídas de los árboles ahí mismo, donde han caído, ya que acabarían convirtiéndose en abono al descomponerse sobre el césped. Así es en los parques y bosques. Esas hojas caídas se van pudriendo lentamente y al hacerlo le devuelven al suelo sus nutrientes más vitales. Así también sería en nuestro jardín si tuviéramos pocos árboles de hoja caduca y con pocas hojas o si no tuviéramos césped, sin embargo dejar una capa de hojas muerta s sobre el césped por un tiempo prolongado acabaría sofocándolo. Es pues de vital importancia para la salud del césped el mantenerlo libre de las hojas caídas. Veamos por qué.

El césped necesita aire, luz y agua
Todo el mundo conoce es la necesidad del césped de” respirar”. Si dejamos las hojas caídas sobre el césped a la espera de que se convierta en abono, esas hojas asfixiarían y matarían el césped mucho antes de que se convirtiera en abono. Las hojas muertas se pegan unas con otras formando una capa impenetrable para el agua y la luz del sol. Al estar enterrado el césped bajo una capa de hojas muertas no le llegaría el aire, la luz, el agua y los nutrientes que necesita para vivir convirtiéndose en un buen “caldo de cultivo” de insectos, hongos y otras enfermedades. Además si hemos repoblado el césped, las hojas caídas de los árboles pueden provocar que las semillas recién plantadas acaben pudriéndose. Tampoco es recomendable esperar a que todas hayan caído, pues cuanto más tiempo esté el césped tapado mayor será el daño.
Una cuestión de limpieza
Si lo anteriormente expuesto no son razones lo suficientemente importantes como para tomar el rastrillo y recoger esas hojas, pensemos en la limpieza del jardín. ¿Hay algo que de más sensación de suciedad y abandono que ver hojas muertas amontonadas en el césped y otras zonas del jardín? Y ya que hablamos de limpieza, hay otra “limpieza” también necesaria, que podemos aprovechar ya que estamos con el rastrillo en la mano, para hacerla. Se trata del fieltro que se forma en el césped. Cuando pasemos el rastrillo por el césped para retirar las hojas caídas hagámoslo con el suficiente brío como para, de paso, quitar algo de ese fieltro que es tan igualmente dañino para el césped como son las hojas caídas.
Ejercicio físico bueno para nuestra salud
Retirar las hojas caídas no sólo es bueno para el césped, sino que supone un ejercicio físico bueno para nuestra propia salud. Es un tipo de ejercicio similar al caminar con paso rápido. Ayuda a fortalecer la parte superior del cuerpo. Además se ha calculado que una hora de ese trabajo, pasar el rastrillo con energía, agacharse para recoger un montón de hojas y levantarse para poner las hojas en bolsas y volverse a agachar repetidas veces, quema alrededor de 240 calorías.
La recogida de las hojas caídas en el césped es una actividad buena tanto para el césped como para nosotros.





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