Calendario de mantenimiento del jardín: trabajos de primavera

Siguiendo con el tema del calendario de mantenimiento del jardín y la importancia que tiene hacer cada tarea en su momento para mantener un jardín bonito y sano, paso a exponer mis trabajos de primavera. Mi calendario recoge las tareas propias de cualquier jardín y las adapta a las necesidades específicas de mis plantas. Durante los meses de primavera estas serán mis tareas de mantenimiento:

Abril
A principios de abril aplicaré abono a los rosales, arbustos y árboles ornamentales.
El césped necesitará regarse si no lloviera y segarse una vez por semana.
Estaré atenta a las malas hierbas que van a surgir en el césped para eliminarlas a mano si no fueran muchas o mediante un herbicida post-emergencia.

Mayo
Seguiré regando el césped, si no lloviera y segándolo una vez por semana.
Haré una segunda aplicación de abono con herbicida a principios de mayo (6 semanas después de la primera aplicación a finales de marzo).

Junio
Seguiré regando el césped, si no lloviera y segándolo una vez por semana.
Abonaré los kiwis después de la floración y les haré una poda de limpieza.

Cuándo abonar el jardín

Saber cuándo abonar el césped y cada una de las plantas de nuestro jardín y además hacerlo en su justo momento es tan importante como utilizar el producto adecuado. Como regla general tenemos que tener en cuenta las condiciones del terreno y que las plantas estén en proceso activo de crecimiento para que el fertilizante utilizado sea aprovechado.

Cuándo abonar el césped
Los prados requieren varias aplicaciones de abono durante el año. Cuatro aplicaciones son las recomendadas: a principios y finales de la primavera y a principio y finales del otoño. Durante la primavera el césped se regenera. El fertilizante al comenzar la primavera fortalece las raíces y le prepara para la temporada.

Foto de jardin

El fertilizante a finales de la primavera ayuda a recuperar la energía. Si tenemos malas hierbas en el césped este es el momento de usar un herbicida post-emergencia para controlarlas.
Los céspedes de temporada fría, como el English ryegrass, se benefician más del abono o fertilizante aplicado en el otoño. Después del abono mineral aplicado a principios del otoño, se debe aportar materia orgánica o mantillo al comenzar el invierno. En la primavera conveniente aplicar una menor cantidad de fertilizante y suprimirla en el verano para evitar problemas en el césped. Por el contrario, los céspedes de temporada cálida, como el Bermuda, deben fertilizarse durante el verano.

Cuándo abonar los árboles
Por regla general no es necesario abonar los árboles del jardín a no ser que se pretenda mejorar su aspecto o que crezcan con más vigor o si sabemos que tienen carencias de nutrientes. Las especies autóctonas y las resistentes a la sequía no necesitan abono alguno. Por el contrario, los árboles jóvenes (diámetro del tronco inferior a 15 cm ó 6 pulgadas) se pueden beneficiar del abonado, que se suprimirá una vez el árbol esté establecido. A finales del invierno o principios de la primavera se puede hacer una aplicación de nitrógenos, Si se abona a finales de la primavera se debe usar un fertilizante soluble.

Cuándo abonar los frutales
Los frutales se abonan en marzo, al principio de la primavera, y en otoño antes de la caída de la hoja y de iniciarse el reposo invernal cuando la planta ya no pueden absorber los nutrientes.

Cuándo abonar los rosales
Para los rosales recién plantados es preferible esperar hasta después de la floración antes de aplicar un fertilizante, esto si el terreno donde se ha plantado el nuevo rosal ha sido debidamente preparado. Los rosales ya existentes necesitarán ser abonados antes de que los primeros capullos empiecen a aparecer. Los rosales requieren frecuentes aplicaciones de fertilizante durante la temporada (cada 2 ó 3 semanas) aunque en pequeñas cantidades.

Cuándo abonar flores anuales y perennes
Marzo es el mes indicado para comenzar el abonado de las flores, al principio de la primavera antes de que empiecen a florecer. Las flores anuales se beneficiarán de una aplicación de fertilizante líquido cada 2 semanas. Las perennes cada 4 semanas.

Preparación para la primavera

La preparación para la primavera la he llevado acabo durante los meses de diciembre y enero. Uno pensaría que estos meses, cuando todo esta muerto, o así lo parece, habría poco trabajos de jardín que hacer y que las tareas de mantenimiento serían mas propias de la primavera y el otoño. Así pensaba que durante el invierno me podría tomar un pequeño descanso, pero no ha sido así. Como ya tenía pensados unos cuantos cambios y mejoras para mi jardín y además tenía que hacer las tareas propias de los meses de invierno, no he podido perder nada de tiempo.

rosa

A principios de enero he quitado un arbusto silvestre de hoja caduca que Rick no había quitado al diseñar nuestro jardín, sino que le puso riego y le dio forma. Estuvo muy bonito unos años, pero con el tiempo se hizo un arbusto demasiado grande y perdió su belleza, pues yo tenía que podarlo constantemente para controlar su tamaño. Este verano decidí quitarlo y poner un arbusto de hoja perenne en su lugar. Así lo hice, hace un par de semanas. Planté un pitósporo es un arbusto muy bonito que da unas flores blancas muy perfumadas en el verano.

También en el mes de enero he movido de sitio un par de arbustos, como parte de las mejoras planeadas. Los he cambiado unos para que luzcan más en su nueva ubicación y otros para la mejora de la planta. Al podar los pinos este otoño, una de las zonas de sombra ha pasado a ser zona de pleno sol. Por esta razón he cambiado una camelia que estaba a la sombra del pinos y de no moverla se quemaría este verano. Tengo unas hortensias que no estoy segura si les va a afectar la poda de los pinos. Por si acaso les he cortado varios esquejes y los he plantado en una maceta. Si hay demasiado sol este verano para las hortensias, no las perderé totalmente pues me quedará la nueva hortensia plantada en la maceta.

A finales de enero he podado los rosales. También he plantado algunos esquejes que me ha dado mi hermana de uno de sus rosales que me encanta. Son unas rosas blancas nacaradas con una forma perfecta. ¡Que rosas tan bonitas! Como no todos los esquejes dan flor, he plantado varios en macetas y dos ya en el jardín en la jardinera de los rosales, mi pequeña rosaleda, donde había pensado ponerlos.

Después de la podar los rosales, los he pulverizado con aceite de invierno para eliminar los huevos del pulgón, cochinilla y otros insectos. Con el aceite de invierno he mezclado un producto a base de cobre que previene las enfermedades causadas por hongos. Esta mezcla la he usado no solo en los rosales, sino en todas las plantas y frutales. No he dejado nada sin pulverizar. En jardinería, como en la vida misma, mas vale prevenir que curar.

En cuanto al césped, que ya lo tengo muy mejorado después de la aplicación de mantillo a finales de otoño, aún me queda algo por hacer, un repoblado en las zonas donde todavía han quedado calvas. Estaba esperando a que hiciera un poco menos frio y dejara de nevar. Creo que pronto podré hacerlo pues ya veo que los prunos están cubiertos de yemas y listo para florecer en cuanto haga el más mínimo calor. La primavera ya está muy cerca.

Calendario de mantenimiento del jardín: trabajos de invierno

El tema del calendario de mantenimiento del jardín es muy importante. Por mi propia experiencia he aprendido que cada cosa tiene su momento y es imprescindible aprovechar ese momento si queremos mantener un jardín bonito y sano. Yo he desarrollado mi propio calendario basado en mis plantas. Durante los meses de invierno estas serán mis tareas de mantenimiento:

jardin en invierno

Enero
Aprovecho este mes para planificar mejoras en mi jardín.
Si las mejoras incluyen algún trasplante de árboles o arbustos, este es el mes ideal para hacerlo.
También es el momento de hacer tratamientos para curar enfermedades de las plantas y del césped.
Si aparecen hongos en el césped, enero es buen mes para tratarlos.
Podo los rosales a finales de enero y uso algunos esquejes para iniciar nuevos rosales.
Una aplicación de aceite de invierno mezclado con cobre protegerá mis plantas contra la cochinilla, el pulgón, los ácaros y los hongos.
Con una capa de mantillo alrededor de las plantas protegeré las raíces de las heladas.

Febrero
Durante el mes de febrero revisaré las herramientas y máquinas de jardín. El cortacésped puede necesitar aceite y la cuchilla deberá afilarse.
También repasaré el riego automático y sus filtros por si hubiera partes deterioradas y limpiaré los goteros.
Escarificaré el césped antes de que salgan los brotes nuevos.
Una vez escarificado el césped haré un repoblado, esparciendo semillas y cubriéndolas con una fina capa de mantillo.
También repasaré las zonas de sombra donde suele aparecer el musgo y aplicaré un tratamiento anti musgo si fuera necesario.

Marzo
A principios de marzo abonaré mis kiwis.
También abonaré frutales, arbustos y plantas con un producto rico en nitrógeno.
Eliminaré las malas hierbas del césped, a mano si no son muchas, o mediante un herbicida selectivo. También podría aplicar un herbicida preemergencia para evitar que salgan.
Abonaré el césped. Podría aplicar un fertilizante con herbicida y ahorrarme así una de las tareas.
A finales de marzo, si no lloviera, empezaría a regar una vez por semana.
También podría iniciar la siega del césped cuando este alcance unos 7 cm de altura.

Mantillo en el césped

Hoy he aplicado una capa de mantillo a mi césped. Después de leer bastante material, en español y en inglés, sobre las ventajas e inconvenientes de los distintos tipos de abonos orgánicos, he llegado a la conclusión que mi césped se podría beneficiar de una capa de mantillo aplicada este otoño o invierno.

El mantillo es un abono natural, que resulta de la descomposición del estiércol y otras materias orgánicas mezcladas con cal u otras sustancias. En la bolsa del mantillo que estoy usando dice que es obtenido del compostaje de residuos orgánicos mezclados en las dosis adecuadas.

cesped ornamental

Hay quien opina que el mantillo tiene una concentración baja de nutrientes y debe ser usado no tanto como abono sino como un acondicionador del suelo para mantener el equilibrio de su materia orgánica y favorecer la asimilación de los elementos nutritivos así como el desarrollo del césped.

Razones a favor del uso del mantillo
Según todo el material que he leído, el mantillo enriquecer el suelo. Si se compara con los fertilizantes sintéticos, el mantillo tiene una concentración de nutrientes relativamente baja, sin embargo realiza unas funciones de gran importancia que los abonos minerales no son capaces de hacer.

El mantillo incrementa el contenido orgánico del suelo y como consecuencia su capacidad de retener el agua en la tierra. Por otro lado mejora la textura y estructura física del suelo lo que permite una mejor aireación y capacidad de absorción de los nutrientes, los cuales suministra a largo plazo. Por último, el mantillo y otros abonos naturales hacen más ligeros los suelos pesados y dan cohesión a los suelos ligeros, además de favorecer la actividad de los microorganismos beneficiosos del suelo.

Cuando aplicar el mantillo y otros abonos naturales
A finales de otoño parece ser la mejor época para la aplicación del mantillo. Primero el césped debe segarse por última vez cuando ya ha empezado el frio y el césped ha dejado de crecer A partir de finales de noviembre parece ser el momento adecuado. Según una página de la Universidad de Oregón otoño y finales de otoño (de octubre a diciembre) es la época ideal para la fertilización del césped ornamental.

El aplicar fertilizantes o abonos naturales al césped durante estos meses es la práctica s que más puede beneficiar al césped, pues ayuda a regenerar su sistema radicular y potencia su crecimiento. Cuando se abona durante estos meses, los problemas de enfermedades y malas hierbas decrecen mientras aumenta la resistencia al calor y la sequía, mejorando así el aspecto de la pradera durante los meses de verano. La cubierta de mantillo ayudará al césped a resistir mejor la dureza del invierno.

Trasplante de arbustos

Estoy planeando trasplantar varios arbustos—llevo varios meses pensándolo y esperando el momento apropiado. Tengo varias razones para cambiarlos de lugar, unas razones son por estética y otras por la mejora de mi jardín en general y la de la propia planta. Otras razones están relacionadas con el césped que hay alrededor de la planta que quiero mover. Las plantas que pienso cambiar de lugar son: árbol de Júpiter, celinda, rosal, bola de nieve y pitosporo.

arbol de jupiter Lageostremia indica

Razones para el trasplante de arbustos
El árbol de Júpiter es un arbusto muy bonito. Lo planté en una zona donde pensé que quedaría muy vistoso y donde se le podría ver desde cualquier parte del jardín. La elección del lugar no fue mala, pero coincidió que detrás le quedaba un enramado de jazmín de invierno. Las hojas de ambas plantas se mezclaban en la distancia y era difícil distinguir una de la otra. El resultado fue este verano que mi precioso árbol de Júpiter no lució en absoluto. Ahora lo quiero poner en el lugar que está la celinda, pues hay una pared detrás que hará resaltar sus preciosas flores rojas.

El arbusto bola de nieve lo planté, como los demás entre el césped, hace ya unos años. No sabía entonces la importancia de separar las raíces de los arbustos de las raíces del césped. Planté este arbusto sin ponerle alrededor una bordura. El resultado ha sido que las raíces han crecido muy superficiales y han competido por el agua contra el césped. El césped, como era de esperar, ha perdido la batalla. Ahora el césped está muy empobrecido. Mi intención con este arbusto es sacarlo de la tierra, con la mayor cantidad posible de raíces y volverlo a plantar en el mismo sitio, pero rodeado de bordura para que sus raíces profundicen y no se mezclen con el césped quitando a este el agua del riego.

Cuando hacer el trasplante
Esperaré hasta bien entrado el invierno para iniciar los trasplantes, aunque probablemente no empiece hasta que las plantas de hoja caduca hayan perdido todas las hojas. Creo que los primeros arbusto en perder las hojas, por el color que ya tienen, van a ser el árbol de Júpiter y la celinda. Los arbustos de hoja perenne, el pitósporo, serán el último que mudaré. Esto será a principios del mes de enero, aunque en realidad podría hacerlo en cualquier momento sin ningún problema, ya que lo tengo en la actualidad en una maceta.

Cómo trasplantar
Después de seleccionar el lugar adecuado para cada una de las plantas, cavaré un hoyo lo suficientemente grande y profundo para la planta y pondré tierra fértil, o sustrato, el en fondo. Una vez introducido el cepellón esparciré por todo su alrededor un activador de raíces para garantizarme un buen enraizamiento de la planta. Alrededor, para separar las raíces del arbusto de las raíces del césped, pondré bordura. Para evitar que la planta se deshidrate, mantendré el arbusto trasplantado húmedo durante los primeros 15 días.

Calendario de mantenimiento del jardín: Trabajos de otoño

En cuanto al calendario de mantenimiento del jardín y los trabajos que un buen mantenimiento requiere, he aprendido que cada tarea tiene su momento idóneo. Si desaprovechamos ese momento por falta de tiempo, interés o por ignorancia, acabaremos con diversos tipos de carencias y problemas que no se podrán soluciona a corto plazo. El cuidado de mi jardín durante los últimos años me ha enseñado precisamente eso, la importancia de hacer cada cosa en su momento. Como guía para el mantenimiento de mi propio jardín, he desarrollado mi calendario de mantenimiento. A continuación expongo mi guía de otoño.

Septiembre
Continuar con la siega del césped una ver por semana.
Reducir la cantidad de agua de riego según las temperaturas y lluvias.
Escarificar o airear el césped.
Repoblar césped
Abonar césped a finales de septiembre.
Aplicar abono a los árboles, arbustos y jardineras.

Octubre
Continuar la siega del césped una ver por semana.
Cambiar las flores de temporada: sustituir las flores de verano, petunias, por otras resistentes al frío como los pensamientos y las prímulas.
Recoger las hojas caídas de los arboles, lo que ayuda a prevenir posibles enfermedades durante el otoño y el invierno.
Aplicar tratamiento anti-musgo al iniciarse la temporada de lluvias.
Fumigar árboles, arbustos y rosales.

Noviembre
Recoge la cosechar del Kiwi a primeros de mes.
Continuar la recogida de las hojas caídas de los árboles.
Arrancar las malas hierbas a mano para garantizar que no sobrevivan al invierno.
Cortar el césped por última vez a finales de mes.
Abonar el césped (posible abono con herbicida).
Después de la poda final, aplicar un herbicida pre-emergente a finales de mes (no aplicar en zonas de repoblado de césped).

Diciembre
Poda invernal de árboles y arbustos (durante el reposo vegetativo de las plantas).
Poda del kiwi hembra: dejar un tronco y 2 brazos (las ramas que han dado fruto). No podar la planta macho para que de más flores.
Limpiar las copas de los pinos. Cortar y quemar, si hay, los nidos de orugas.
Aplicar mantillo todas las plantas y al césped a finales de diciembre.

Tareas y cuidados del jardín durante el verano

Estamos en agosto. El verano, con todo su calor y fuerza ya está aquí—aunque este año y en esta zona está haciendo un calor muy moderado. Y yo creía que había pocas tareas que hacer en el jardín durante los meses de verano. Al regreso de las vacaciones he descubierto todo lo que hay que hacer. Son las tareas que no he hecho mientras he estafo fuera, claro.

Segar el césped, cortar flores marchitas

Esas tareas son las que se me han acumulado y he encontrado al volver de las vacaciones: el césped por segar, pasarle el rastrillo para quitar todas las agujas de los pinos que le han caído. He encontrado flores ya marchitas que hay que cortar, ramas de algunos arbustos caídas, zonas del jardín secas donde ya llegado poca agua del riego automático, algunas macetas con las plantas medio secas (¡mi pobre gardenia!)y las dragonarias ya secas por completo. Quizás este sea el momento de plantar nuevas flores.

Fumigar rosales

Los rosales, aparte de tener rosas muertas que hay que cortar, necesitan fumigarse pues muchas hojas están “mordisqueadas” por los insectos. También las hojas de algunos rosales tienen un color mas pálido, como amarillento, todo alrededor (me temo que sea una enfermedad). A parte de los rosales, también veo necesario fumigar la dama, o galán, de noche y mi pequeño arbolito madroño que veo lleno de hormigas y con algunas hojas retorcidas por los insectos.

Quitar malas hierbas y abonar

Tanto en el césped como en las jardineras han proliferado las malas hierbas y tengo que pasar una mañana quitándolas—otro trabajo por hacer. Quizás aquí no vendría mal un escarificado, no solo en el césped sino también en las jardineras. Tampoco les vendría mal un poco de abono pues tanto los rosales como las demás flores no tienen el mismo aspecto fresco y brillante que tenían anteriormente.

Planear las tareas del otoño e invierno

Además de todo lo anterior creo que voy a hacer un calendario de los trabajos y cuidados del jardín durante todo el año. Esto es algo que ya me había propuesto hacer en algún momento. Estaba esperando al otoño para desarrollarlo, pero creo que ha llegado el momento pues es ahora cuando estoy pensándolo en ello y me costará menos esfuerzo (otra tarea de jardín que se puede hacer durante el verano).

Mantenimiento del jardín: hacer todos los días un poco

El mantenimiento del jardín es una tarea que requiere mucha dedicación, esfuerzo y tiempo. Yo me pregunto a mi misma ¿Cuándo voy a poder hacer todo los que tengo pendiente: fumigar los rosales, quitar malas hierbas del césped, quitar el musgo del camino de piedra, costar el césped, fumigar las enredaderas, echar abono a los rosales, arreglar el riego por donde hay un escape, cortar las rosas y flores muertas, atar las hortensias que está caídas o las ramas de los kiwis…? La lista es interminable. ¿De dónde sacar tiempo para tantas cosas?

Esto me preguntaba y me respondía a mi misma: tengo que hacer un poco cada día porque no puedo hacer todo a la vez. Por ejemplo, dos horas al día daría para mucho. Un día se corta el césped. Al día siguiente se recogen los restos de la siega y se barre las escaleras y camino de piedra. Otro día se cortan las rosas y flores marchitas. Al siguiente se fumigan los rosales y las enredaderas. Otro día se abonan los rosales y se corrigen los problemas del riego. Al siguiente se fijan a la malla las ramas nuevas de los kiwis. Así sucesivamente y cuando se acaban todos estos trabajos de mantenimiento del jardín, no hay más que volver a empezar.

Parece un plan de acción bastante fácil. Lo malo es olvidar que tenemos que hacer y cuando. Estoy pensando hacer un calendario de trabajos de mantenimiento de jardín, esto aparte de la lista que tengo para cada día. El calendario de trabajos me servirá para hacer cada cosa a su tiempo y no andar siempre solucionando problemas. En temas de jardinería, como en la vida misma, mejor es prevenir que curar. Si tengo un calendario fijado y hago cada cosa en su momento es posible que luego tenga menos problemas por solucionar. Quizás esta sea la mejor técnica de mantenimiento del jardín.

Trasplante de árboles y arbustos ornamentales

Me podía peguntar por qué trasplanté tantos árboles y plantas. ¿Qué me llevó a semejante trabajo y a asumir el riesgo que las plantas no sobrevivieran al cambio? La respuesta tiene tres aspectos fundamentales: el bien de las plantas, el aspecto o diseño total de mi jardín y el daño que alguno de los árboles trasplantados estaba causando al césped. Trataré cada uno de estos aspectos en otro momento. Hoy quiero dedicarme al tema del trasplante y lo que yo he aprendido al hacerlo.

Puedo decir que tengo experiencia con el trasplante de varios árboles, plátano, acacia, magnolio, pruno y los arbustos cotoneaster, celinda, rosal y durillo. El primer árbol que moví fue el plátano (con ayuda claro, pues el cepellón podía pesar más de 100 kilos). Este árbol ya tenía problemas antes del cambio. En el vivero me dijeron que probablemente las raíces se estaban pudriendo por tener demasiada agua, pues estaba plantado entre el césped y tenía su propio goteo además de recibir el agua de los aspersores que regaban el césped.

Lo trasplanté en invierno y sin buscar muchos consejos. Lo saqué de la tierra donde estaba, hice un hoyo en el lugar que quería ponerlo y allí lo planté. En la primavera echó algunas hojas, pero con el mismo aspecto pobre y retorcido que tenían antes de trasplantarlo. En el otoño podé las ramas y lo dejé otro año a ver si se recuperaba. Al no ver mejora, al siguiente invierno lo arranqué y me deshice de él.

En el primer lugar del plátano había puesto una acacia preciosa. Como me habían advertido en el vivero que no la regara demasiado para que no se pudrieran las raíces hice caso a sus consejos. El resultado fue que la acacia echó raíces muy superficiales que se chupaban el agua del riego del césped. Con el tiempo empezaron a salir pequeñas acacias por doquier mientras en el césped aparecían nuevas calvas constantemente. También moví este árbol, pero esta vez a la parcela comunitaria, fuera de mi parcela y mi césped. También moví un cotoneaster porque cada bolita que caía al césped se convertía en una plantita nueva y no daba abasto quitándolas. El cotoneaster perdió todas las hojas y al año siguiente no las recuperó. Pensé que me había quedado sin él definitivamente.

Con estas experiencias decidí mover un magnolio, que también había echado raíces superficiales y me estaba deteriorando el césped y un durillo que se había hecho muy grande y no quedaba bien en donde estaba. También decidí cambiar de sitio un pruno, una celinda y algunos rosales. Antes, eso sí, busque información para ver cuando y como hacerlo.

La mejor época según la información que encontré es el invierno cuando las raíces están en reposo y así sufren menos. Los moví en enero. Para asegurarme que no tendría problemas con las raíces que buscaran el agua del riego y matan el césped, decidí poner un pruno en el lugar del magnolio. El pruno es un árbol pequeño con pocas raíces—de hecho lo trasplanté a raíz descubiera y ahora está precioso.

Antes de mover los arboles les hice una poda bastante consistente. Se supone que el cepellón no debe ser menor que la copa del árbol para que no tire demasiado de las raíces y se seque el árbol. Tuve que rebajar las copas cortando una buena cantidad de ramas. En el hoyo de plantación de puse un activador de raíces mezclándolo con la tierra sobre la que iba a instalar el árbol y asegurarme un buen enraizamiento en el nuevo sitio. También he puesto bordura alrededor del cepellón de los árboles trasplantados para que las raíces no puedan subir a la superficie y matar el césped, y goteo para que no tenga necesidad del agua del riego del césped. Hoy puedo decir con satisfacción que el resultado total ha sido bastante bueno.