La higuera y su fruto el higo, Ficus carica

El cultivo del higo se remonta hasta la Antigüedad—ya la Biblia habla de sus hojas en los primeros capítulos de Génesis. La higuera es un árbol originario de Asia, pero en la actualidad es típicamente mediterráneo. En España, uno de los países mayores productores de higos, se ven higueras por doquier. En nuestros paseos por el monte, Rick y yo veíamos higueras que estaban desatendidas y abandonadas, con sus frutos en las ramas sin que nadie los recogiera. Al ser un árbol de grandes hojas, aunque caduca, da buena sombra en el verano. Esto nos llevó a sacar un esqueje de una de esas higueras abandonadas con la idea de plantarlo en el jardín que estábamos construyendo.

Tipos de higueras
Al margen de que existan cientos de variedades de higos, en cuanto al árbol, existen dos tipos, la higuera común y el breval. Mi higuera ha resultado ser una higuera común, de las que dan solo higos de junio a octubre. Existe otro tipo de higuera, el breval, que da dos cosechas, una de brevas en la primavera, y otra de higos en otoño. La breva es un fruto mucho más grande y de un exquisito sabor. La Biblia habla de los primeros frutos de la higuera, o sea las brevas, como más dulce y valioso que el fruto posterior, o sea el higo común.

Reproducción de la higuera
La higuera se reproduce por acodo y esqueje. Para elegir los mejores esquejes, se debe evitar las ramas del centro. Los expertos aconsejan elegir una rama exterior de mas o menos un metro y enterrarla inclinada dejando una cuarta parte de la rama al descubierto. Esta rama echará raíces con gran facilidad. Al ser un árbol de secano, extiende raíces grandes y muy superficiales, sin profundizar, que buscan agua donde la haya, incluso en los cimientos de las casas. Por aquí es frecuente oír de alguien que se vio obligado a cortar su higuera porque le estuviera moviendo los cimientos de la casa.

La higuera se planta en invierno, preferentemente durante el mes de enero. En el caso de mi higuera, no seguimos los procedimientos habituales por desconocerlos. Sacamos el- esqueje a finales del verano y lo pusimos en una maceta donde pasó todo el invierno en el jardín. Era un esqueje muy pequeño, de unos 30centímetros, como mucho. En la primavera echó unas hojas y se convirtió en un arbolito. Como ya habíamos oído algo acerca de los problemas que presentan las raíces de las higueras plantadas en jardines, lo plantamos en el exterior de nuestro jardín, el terreno de la comunidad.

El cultivo de la higuera y sus cuidados
La higuera es un árbol poco exigente en cuanto al terreo y requiere pocos cuidados una ver plantado y arraigado. En cuanto al clima, prefiere un clima mediterráneo cálido y seco, pues tolera bien temperaturas tanto altas como bajas, pero le perjudica la humedad y las lluvias frecuentes. Es de crecimiento lento. Puedo tardar de dos a cinco años en dar fruto, pero los dará por años y años, hasta más de cien.

Riegos de la higuera
Es uno de los árboles más resistentes a la sequía y le perjudica la humedad, pro puede requerir algún riego en marzo, si el invierno ha sido excesivamente seco. Al igual que el olivo, se dice que cuanto mas sequia padezca mas dulce serán sus higos.

Fertilización de la higuera
Las higueras no suelen requerir abono, pero de hacerlo se fertilizará sólo con nitrógeno una vez al año al principio de la primavera.

Podas de la higuera
La higuera requiere pocas podas, sin embargo se deben realizar podas de formación los primeros tres años en los mese de invierno. La higuera produce un número considerable de higos, por lo que es preferible que el árbol no se haga demasiado alto y así poder recoger el fruto desde el suelo. Para mantener el árbol a una altura buena, se cortan las ramas más altas a mediados del invierno. También se aconseja eliminar las ramas centrales y las secas.

Enfermedades y plagas de la higuera
Según el informe publicado por la Cámara de Cáceres sobre el cultivo de la higuera, este es un árbol difícilmente atacada por plagas o enfermedad, sobretodo si se trata de un ejemplar aislado. No obstante existe un número de posibles plagas y enfermedades que se detallan en la página http://www.camaracaceres.es/actividades/publicaciones/libros/completos/18/contenidos/cultivo.htm#ii.10.

El higo y sus propiedades nutritivas
El higo tiene unas propiedades nutritivas difíciles de ser igualadas por otra fruta. Su contenido en minerales es alto, sobretodo en calcio y hierro y en vitaminas A,B y C. Actúa de forma favorable sobre el aparato digestivo, facilitando la digestión y actuando como un laxante suave por su contenido en fibra dietética. Su alto contenido de azúcar, le hace una gran fuente de energía, por lo que es muy recomendado para niños, adolescentes y mujeres embarazadas.

Recolección del higo
Deben cogerse las brevas y los higos en su momento, cuando ya han madurado. Las brevas se recolectan en el mes de junio y los higos desde agosto hasta finales de octubre.

Mis Kiwis, Actinidia deliciosa

Pusimos dos plantas de kiwi, de la variedad Actinidia Deliciosa, en nuestro jardín al año de mudarnos. Al ser una planta trepadora quedaba muy bien en la alambrada que separa nuestro jardín del jardín de los vecinos, y además nos aportaba independencia e intimidad tanto a ellos como a nosotros.Nos dijeron en el vivero que si queríamos tener fruto teníamos que comprar 2 plantas, una macho y otra hembra. La planta femenina sería la que daría fruto, pero necesitaba ser polinizada por el macho.

Compramos las dos plantas y las pusimos de forma que treparan por la alambrada. Dieron unas hojas grandes y lustrosas en la primavera, pero no hubo rastro de fruto alguno esa primera temporada. El invierno fue bastante frío y una de las plantas se heló. Al no saber si la planta que quedó era el macho o la hembra, compramos dos plantas más. Al tercer año tuve mi primera cosecha de kiwis, en total unos 20. Los recogí en octubre, pero el fruto estaba bastante duro y pasaron varios meses hasta que pude comerlos.

kiwis

Las propiedades del kiwi
A Rick le gustaban los kiwis no solo por su delicioso sabor, sino además por las propiedades nutritivas de la fruta tan importantes para nuestra salud. Las fuentes especializadas nos dicen que el kiwi es muy rico en vitamina C y en potasio. También contiene las vitaminas A y E y los minerales fosfato, magnesio y cobre. Su piel es rica en antioxidantes y fibra dietética. Es por eso que decidí tener paciencia y esperar hasta más de tres años antes de ver el primer fruto en aquellas parras.

Cultivo del kiwi y sus cuidados
Mis kiwis ya tienen 5 años y han superado ya la prueba de las temperaturas extremas (no excesivas) de la meseta castellana, aunque el kiwi necesita un clima moderado con temperaturas mínimas de hasta 2 grados bajo cero y calor no excesivo en el verano. Para que se desarrolle bien, la parra del kiwi necesita un terreno muy soleado, fértil, profundo y bien drenado y con una separación de unos 2 metros entre parra y parra. Debemos también protegerlas de fuertes vientos. Una vez que se han establecido las plantas los cuidados que requieren son muy escasos, pues son muy resistentes a las enfermedades y a los insectos. De esto yo doy fe.

El riego del kiwi
El riego es un factor importante pues necesita agua, pero no en exceso. Es decir, el suelo debe drenar bien. Si no recibe la cantidad de agua suficiente producirá un número menor de flores, se reducirá el tamaño de la fruta, y causará que ésta se madure y caiga antes de tiempo. Por esta razón, de mediados del verano hasta la recogida del fruto hay que regar las plantas abundantemente. Las plantas más maduras pueden aguantar una leve sequia.

Abono del kiwi
Se recomienda abonar con nitrógeno dos veces al año, al principio de la primavera cuando las plantas están todavía en reposo vegetativo y por segunda vez después de la floración a principios de junio.

Podas del kiwi
Las plantas del kiwi requieren una poda vigorosa semejante a la de la parra de la uva para que produzcan más fruta. En el invierno se da forma a las plantas hembra para que tenga un tronco y dos ramas laterales. Las ramas que dan fruta tienen que tener más de 1 año y producirán unos 3 años en total. Al cuarto año es preciso podarlas habiendo preparado de antemano otra rama para que de la fruta. Las plantas macho no se deben podar en invierno para que den el mayor número posible de flores en la primavera. En el verano, después de la floración, se hace una poda de limpieza, eliminando chupones y ramas enrolladas o secas.

Enfermedades del kiwi
Aunque es muy resistente a las enfermedades, puede aparecer un hongo en el periodo de floración o durante el almacenamiento.

Cosecha del kiwi
Se recoge la fruta a principios de noviembre, pero este fruto no es comestible inmediatamente. Hay que dejarlos en una zona fresca (yo los dejo en una caja de madera en el garaje) hasta que estén ligeramente blandos y listos para su consumo. Esto puede llevar varios meses.