Riego del césped

Césped, Mantenimiento de césped, Riegos No Comments »

El riego del césped no me había preocupado, hasta hace poco. Tenía instalado un sistema de riego automático programado para que regara 2 veces al día, por la tarde al anochecer y por la mañana temprano después de la salida del sol. Lo tenía programado para que regara unos 5 minutos cada vez, pues pensaba que al regarse 2 veces al día no necesitaría mucho tiempo y así no malgastaría el agua que tan preciosa y escasa es por estos lugares. Dos veces al día y por un tiempo corto es también como riegan mis vecinos y todo el que tiene césped, ¿o no?

El horario del riego del césped, su frecuencia y la cantidad de agua aplicada no tendría tanta importancia para la salud del césped, según pensaba yo hasta hace poco tiempo. También pensaba que menos agua y con más frecuencia sería preferible a su contrario. Esto pensaba hasta hace poco. No me daba cuenta que algunos problemas que tenía, como musgo, hongos, malas hierbas y calvas, podrían haber sido causados por las malas prácticas de regado del césped que estaba utilizando.

Según algunos expertos estadounidenses (ver http://www.ext.colostate.edu/Pubs/garden/07202.html y http://ohioline.osu.edu/hyg-fact/1000/1191.html), el césped sano es el mejor paliativo contra el musgo, los hongos, las malas hierbas y las calvas que se producen como consecuencia de esos problemas y las técnicas de riego que utilicemos influirán categóricamente en la salud o detrimento del césped. A parte de hacer un mejor uso del agua, las buenas prácticas de riego producen un césped sano con raíces firmes y profundas y, como consecuencia, un césped tupido y hermoso. He aquí pues las buenas prácticas de riego según los expertos:

Como regar
Es mejor regar con poca frecuencia, semanalmente según algunos (aunque yo no me atreveré a tanto de momento) y profundamente. Es decir regar durante mucho tiempo, cuando se riegue, para que las raíces del césped profundicen. Si el suelo está en pendiente, como es mi caso, en vez de hacer todo el riego de una vez, se recomienda hacerlo en 2 veces, con una interrupción de 1 hora para dar tiempo a que penetre el agua y no se deslice gran parte de ella por la pendiente.

En cuanto a regar 1 vez por semana, creo que hacer el cambio repentinamente podría perjudicar al césped, por lo que sería mejor implantar la nueva forma de riego paulatinamente. En cuanto al riego en zonas con desnivel, yo programaré 2 riegos diferentes con una hora de diferencia, pero que los dos sumen el total de tiempo de riego que tengo programado en la actualidad. Eso sí, iré cambiando al riego semanal poco a poco.

¿Cuanta agua es necesaria?
Según expertos es necesaria 1 pulgada (o su equivalente 2,5 centímetros) de agua semanalmente, ya sea agua procedente de la lluvia o del aspersor. En verano, cuando hace mucho calor o con fuertes vientos serían necesarias 2,5 pulgadas de agua (lo que equivale a 6,5 centímetros). Por supuesto que las zonas menos soleadas necesitaran menos agua que aquellas que estén a pleno sol.

Para medir el tiempo que se precisa en obtener la cantidad de agua requerida, 1 ó 2.5 pulgadas (2,5 ó 6,5 centímetros), se puede utilizar un pequeño recipiente insertado en el suelo que vaya recogiendo el agua de un riego. Una vez acabado el riego medimos la cantidad recogida y así poder ajustar el tiempo de riego programado.

Cuando regar
Es mejor regar por la mañana temprano ¡algunos sugieran las 4.30 de la mañana! En general, de 5 a 10 de la mañana sería el mejor horario. Al regar por la mañana temprano habrá menos evaporación del agua por ser la el período más fresco del día. También le damos tiempo al agua para que penetre, toda la mañana, y para que se haya secado la superficie del terreno al caer la noche. Así se evitan el musgo y los hongos que tienen raíces a ras del suelo y aparecen por exceso de humedad entre otras razones.

Otra buena razón que yo puedo añadir para regar muy temprano por la mañana es que la presión del agua es mucho mejor, pues a muy pocos de mis vecinos se les va a ocurrir regar a semejantes horas. Yo tengo programado el riego a las 6, pero hoy mismo voy a hacer un cambio. Regar a las 5, unos 20 minutos para empezar. Ya tengo puesto el recipiente en el suelo para recoger el agua del riego y medir la cantidad de agua aportada por los aspersores en ese tiempo. Mañana veré si tengo que poner más o menos tiempo y poco a poco iré disminuyendo los días que voy a regar por semana.

Musgo en el césped

Césped, Mantenimiento de césped No Comments »

El musgo en el césped ha sido, para mí, uno de los problemas más difíciles y caros de solucionar. No sólo me ha costado dinero en productos para eliminarlo, sino que he invertido mucho tiempo y esfuerzo. Ha sido un proceso muy largo, un proceso que me ha llevado un par de años—esto causado por mi falta de experiencia y conocimientos del tema.

Yo quería, y sigo queriendo, que mi césped pareciera el de un campo de golf. Así se lo dije a un vecino cuando me veía trabajar duramente, quien me respondió: “Eso es muy difícil y no lo vas a conseguir”. Durante estos dos años de lucha contra el musgo he pensado más de una vez quitar el césped por completo y volver a replantarlo con tepes o planchas de césped. Incluso he llegado a pensar en poner césped artificial y así quitarme todos los problemas del césped de una vez.

No quería darme por vencida, ni tampoco quería echar por tierra el trabajo de Rick, que con tanto esfuerzo había arado la tierra, lo había sembrado y cuidado con gran esmero el primer año. Hoy puedo decir con orgullo que lo he conseguido. He conseguido erradicar por completo el musgo de mi césped, aunque todavía me queda un poco para que esté como un campo de golf. A pesar de los avances, mi lucha contra el musgo no ha acabado y no voy a cantar victoria porque lo veo aparecer de vez en cuando. Pero ya sé lo que tengo que hacer. Durante mi lucha particular contra el musgo en el césped he aprendido algunas cosas:

  • El musgo hay que quitarlo. No hay otra forma. Se quita con una pala, un rastrillo, un escarificador, con las mismas manos o con lo que sea, pero hay que quitarlo. Claro, si se quita cuando está verde y además con un rastrillo lo que hacemos es esparcir las esporas y extenderlo a otras partes del césped. Entonces lo que hay que hacer es quitarlo cuando está seco, para lo que es necesario un producto antimusgo o musguicida.
  • Un producto musguicida es imprescindible porque el musgo en el césped no se seca por sí solo. El agua de regar el césped lo mantiene vivo y es el agua lo que también mantiene vivo el césped. Por lo tanto una vez que ha aparecido el musgo en el césped tenemos que utilizar el antimusgo para secarlo. En cuanto a estos productos tengo mucho que decir, pues he usado muchas de las marcas que se venden en los viveros, pero sólo voy a decir que para ahorrar tiempo y es fuerzo yo recomiendo un producto que no haya que disolverlo con agua y aplicarlo con pulverizador. Es decir, lo mejor es un producto granulado que se pueda esparcir con las manos (con guantes, ¡claro!).
  • Hay que mejorar las condiciones del suelo que propiciaron la aparición del musgo en primer lugar. El musgo aparece cuando se dan una serie de factores: exceso de agua, sombra, suelo ácido, suelo compacto, escaso drenaje, o carencia de nutrientes minerales. Algunas cosas no vamos a poder solucionar, como la sombra—a no ser que quitemos un árbol o lo que esté dando sombra—pero si podemos compensarlas de alguna manera. Por ejemplo podemos ajustar el riego de la zona sombreada para que no se acumule el agua en exceso. También hay mucho que decir sobre el riego y las condiciones del suelo, pero de momento y para no extenderme demasiado, me limitaré a hablar del control del musgo.
  • Un césped sano y tupido no da cabida al musgo. En esto estoy trabajando.
  • Sé que todavía me queda por realizar mi deseo de que mi césped parezca el de un campo de golf donde no hay calvas, malas hierbas, ni musgo. Ya sé cómo continuar y qué hacer para que la próxima temporada sea una realidad.

    Técnicas de mantenimiento del césped: El escarificado del césped

    Césped, Mantenimiento de césped No Comments »

    Hace un par de días probé a hacer el escarificado, esta técnica de mantenimiento del césped que según algunos expertos es tan imprescindible como el abonar y regar, mientras que otros dicen que es una técnica agresiva y sólo indicada para céspedes maduros de más de tres años y con mucho fieltro.

    En mi caso, el césped lleva más de 5 años y tiene unas zonas con problemas de musgo y otras con problemas de hongos, además de acumular bastante fieltro que seguro está causado por los pinos que hay en mi jardín además de los restos de la siega y otros residuos secos que permanecen en el césped a pesar de pasar el rastrillo con frecuencia.

    Estaba buscando una solución al problema de una zona donde aparecen enfermedades fungicidas con frecuencia y donde el césped tiene un aspecto muy deteriorado, aunque lo aboné al empezar la primavera y lo riego abundantemente una vez al día. Esta parte del césped recibe los mismos cuidados que las otras zonas, pero por algún motivo que todavía no conozco tiene bastante peor aspecto.

    Después de leer unos artículos sobre las posibles causas y soluciones decidí investigar el tema del escarificado. Primero hice una búsqueda de maquinas escarificadoras para tener un poco de idea antes de ir a la tienda. Fui en busca de la escarificadora eléctrica y encontré una bastante cara. A lo mejor no era cara, pero si costaba mas de lo que me quería gastar. Después de hablar un rato con la dependienta y lo que pensaba hacer ella me sugirió un escarificador manual. El escarificador manual costaba sólo 11 euros, así que decidí probar con él.

    El escarificado del césped se debe hacer dos veces al año, a finales de abril y a finales de septiembre, según algunos entendidos, pero yo lo he hecho en pleno verano. Según me aconsejó otro cliente que estaba en la tienda era mejor hacerlo en pleno verano que no hacerlo, así que me fui de la tienda con el escarificador manual.

    He sido un trabajo bastante duro. Sólo he hecho un par de zonas, las que estaban con peor aspecto y me queda mucho por hacer. Creo que voy a continuar poco a poco con el escarificador manual, pero para la próxima vez espero tener uno eléctrico. Después de pasar el escarificador pasé el rastrillo y salió una cantidad tremenda de restos secos como paja y también algo verde. Después de limpiar la zona con el rastrillo eché abono de liberación lenta y lo regué abundantemente. Sólo han pasado dos días. Estoy impaciente por ver los resultados.

    Mantenimiento del césped: ¿Falta de agua o enfermedad del césped?

    Césped, Mantenimiento de césped, Riegos No Comments »

    Hoy estaba observando mi césped y pensando en las tareas de mantenimiento que tengo que realizar. Me gusta observar mi jardín, darle un repaso detenido con los ojos para ver si las plantas se ven sanas o muestran signos de algún deterioro. Pongo una atención especial a mi césped, que me está costando tanto sacar adelante después de esos años de “abandono”. No es que no lo cuidara, sino que al no saber todos los cuidados que necesitaba, acabó muy estropeado. Como ya he comentado anteriormente, mi césped está en proceso de recuperación, pero sigue teniendo sus problemillas.

    Decía que al observar mi césped esta mañana he notado algunas faltas. Por ejemplo hay zonas con rodales marrones donde el césped parece seco. No sé claramente si es falta de agua, pues estuve fuera una semana. Aunque dejé el riego automático puesto, sabemos que no se riega perfectamente por todas partes. Unas zonas por estar a la sombra gran parte del día necesitan menos agua, mientras que las zonas expuestas completamente al sol necesitan más agua. Al estar estas zonas en una misma línea de aspersores el tiempo de riego es igual para todas. Como no quiero echar demasiada agua a las zonas que necesitan menos, para evitar el musgo y las enfermedades fungicidas, compenso la falta de agua de las otras zonas con un riego manual al atardecer. Al haber estado fuera unos días, ahora no sé si las manchas marrones en el césped se deben a falta de agua o algún hongo. De momento estoy regándolas un poco más con la esperanza de que sólo sea falta de agua.

    Al darle vueltas en la cabeza al tema de las enfermedades fungicidas y el remedio que puedan tener, he hecho una búsqueda sobre el tema y he encontrado una información muy interesante. Principalmente he aprendido que en las enfermedades del césped es mejor prevenir que curar, lo mismo que con las personas. Según los entendidos es mejor proporcionar al césped los cuidados correctos para impedir el desarrollo de las enfermedades, que tratar las mismas una vez que hayan aparecido. Es más, según un experto el uso de fungicidas puede ser hasta perjudicial para el césped a largo plazo. Para evitar los hongos y otros problemas del césped hay que prestar atención a las condiciones ambientales, al terreno, el riego, la siega y los abonos. En otras palabras, la mejor defensa contra las enfermedades del césped es emplear buenas prácticas de mantenimiento y así evitar las condiciones que favorecen el desarrollo de las enfermedades del césped.

    Mantenimiento del césped: retirar restos de la siega

    Césped, Mantenimiento de césped No Comments »

    El mantenimiento de césped es el trabajo de jardín en el que invierto más tiempo, esfuerzo y dinero. Como ya he mencionado, cuando empecé a cuidarlo no tenía mucha idea de las tareas que requería un césped bonito, a parte de la siega, riego y abonado, y de todo lo que esto iba a suponer. Lo poco que sabía lo aprendí viendo a mi marido cuidarlo. Le vi cortar el césped con regularidad y estar pendiente de la necesidad de agua–allí no teníamos necesidad de riego automático pues llovía con frecuencia. También era consciente del contrato que teníamos con una empresa que venia 4 veces al año a abonarlo y tratarlo para que no aparecieran malas hierbas ni enfermedades.

    Estos eran mis conocimientos y esas eran las tareas que me propuse hacer con regularidad: cortar el césped, regarlo y abonarlo. Me propuse y lo cumplí, y aun así mi césped con el tiempo adquirió un aspecto pobre y deteriorado. El musgo se apoderó de buena parte y aparecían manchas amarillas que acaban dejando calvas. Hace año y medio me propuse recuperar mi césped, que volviera a ser el césped tupido, verde y sano que me dejó Rick.

    La mejora ha sido notable, pero ha sido mucho trabajo y más de una vez he pensado abandonar la lucha. Ha sido una inversión tremenda de esfuerzo, tiempo y dinero—no sé si hubiera sido menos costoso quitarlo y poner nuevo césped en tepes. Quizás hubiese sido mejor, menos trabajo y la mejora hubiese sido instantánea.

    Pero decidí no poner nuevo césped en tepes y asumí nuevos trabajos de mantenimiento. El último de los trabajos que he incorporado al repertorio es la limpieza profunda del césped, es decir la retirada del césped de los restos que quedan al cortarlo y de otros desperdicios que se van acumulando poco a poco y que forman una capa que se llama fieltro y que dificulta el crecimiento del césped. Hago esto una vez al mes para lo que uso un rastrillo regulable. Buscando información sobre este tipo de trabajo he descubierto dos nuevos trabajos que tengo que hacer y que todavía no he probado. Son el aireado y el escarificado.

    Trasplante de árboles y arbustos ornamentales

    Arbustos, Césped, Mantenimiento de jardín, Árboles No Comments »

    Me podía peguntar por qué trasplanté tantos árboles y plantas. ¿Qué me llevó a semejante trabajo y a asumir el riesgo que las plantas no sobrevivieran al cambio? La respuesta tiene tres aspectos fundamentales: el bien de las plantas, el aspecto o diseño total de mi jardín y el daño que alguno de los árboles trasplantados estaba causando al césped. Trataré cada uno de estos aspectos en otro momento. Hoy quiero dedicarme al tema del trasplante y lo que yo he aprendido al hacerlo.

    Puedo decir que tengo experiencia con el trasplante de varios árboles, plátano, acacia, magnolio, pruno y los arbustos cotoneaster, celinda, rosal y durillo. El primer árbol que moví fue el plátano (con ayuda claro, pues el cepellón podía pesar más de 100 kilos). Este árbol ya tenía problemas antes del cambio. En el vivero me dijeron que probablemente las raíces se estaban pudriendo por tener demasiada agua, pues estaba plantado entre el césped y tenía su propio goteo además de recibir el agua de los aspersores que regaban el césped.

    Lo trasplanté en invierno y sin buscar muchos consejos. Lo saqué de la tierra donde estaba, hice un hoyo en el lugar que quería ponerlo y allí lo planté. En la primavera echó algunas hojas, pero con el mismo aspecto pobre y retorcido que tenían antes de trasplantarlo. En el otoño podé las ramas y lo dejé otro año a ver si se recuperaba. Al no ver mejora, al siguiente invierno lo arranqué y me deshice de él.

    En el primer lugar del plátano había puesto una acacia preciosa. Como me habían advertido en el vivero que no la regara demasiado para que no se pudrieran las raíces hice caso a sus consejos. El resultado fue que la acacia echó raíces muy superficiales que se chupaban el agua del riego del césped. Con el tiempo empezaron a salir pequeñas acacias por doquier mientras en el césped aparecían nuevas calvas constantemente. También moví este árbol, pero esta vez a la parcela comunitaria, fuera de mi parcela y mi césped. También moví un cotoneaster porque cada bolita que caía al césped se convertía en una plantita nueva y no daba abasto quitándolas. El cotoneaster perdió todas las hojas y al año siguiente no las recuperó. Pensé que me había quedado sin él definitivamente.

    Con estas experiencias decidí mover un magnolio, que también había echado raíces superficiales y me estaba deteriorando el césped y un durillo que se había hecho muy grande y no quedaba bien en donde estaba. También decidí cambiar de sitio un pruno, una celinda y algunos rosales. Antes, eso sí, busque información para ver cuando y como hacerlo.

    La mejor época según la información que encontré es el invierno cuando las raíces están en reposo y así sufren menos. Los moví en enero. Para asegurarme que no tendría problemas con las raíces que buscaran el agua del riego y matan el césped, decidí poner un pruno en el lugar del magnolio. El pruno es un árbol pequeño con pocas raíces—de hecho lo trasplanté a raíz desnuda y ahora está precioso.

    Antes de mover los arboles les hice una poda bastante consistente. Se supone que el cepellón no debe ser menor que la copa del árbol para que no tire demasiado de las raíces y se seque el árbol. Tuve que rebajar las copas cortando una buena cantidad de ramas. En el hoyo de plantación de puse un activador de raíces mezclándolo con la tierra sobre la que iba a instalar el árbol y asegurarme un buen enraizamiento en el nuevo sitio. También he puesto bordura alrededor del cepellón de los árboles trasplantados para que las raíces no puedan subir a la superficie y matar el césped, y goteo para que no tenga necesidad del agua del riego del césped. Hoy puedo decir con satisfacción que el resultado total ha sido bastante bueno.

    Riegos y el agua del cielo

    Césped, Riegos No Comments »

    Para regar un jardín, no hay nada como el agua del cielo. Parece que el césped crece más alto y más denso. Las flores adquieren un color intenso, como si se les hubiera inyectado vida. Todo tiene un aspecto mucho más bonito. En esta parte de España no estamos acostumbrados a ver tanta lluvia como está cayendo últimamente, bastante durante abril, casi todo el mes de mayo y ahora en junio. Parece más un mes de otoño que de primavera. Pero no nos quejemos. Después de varios años de sequía ver caer la lluvia es una verdadera bendición.

    El agua de la lluvia es tan buena que deberíamos hacer como los agricultores de antaño cuando no había agua de regadío, mirar al cielo con frecuencia para ver cuándo y cuanto va a llover. Hoy en día en vez de mirar hacia arriba, lo que haríamos es mirar en internet, las páginas con información del tiempo. Así, sabiendo de antemano que va a llover, yo movería algunas macetas que ahora está, bajo alguna especie de techo que impide que le llegue el agua de la lluvia. También aprovecharía para cubrir esas calvas que me quedan en el césped con un poco de tierra nueva y sembrar nuevo césped con semillas de repoblado.

    Aun así, con toda el agua que está cayendo, yo tengo el riego automático programado y preparado para que se ponga una vez por día, aunque está desconectado de momento, pues con tanta lluvia no hace falta. Supongo que dejará de llover pronto y si será necesario ese riego temprano por la mañana. Lo tengo programado para las 5.45 de la mañana. ¿Por qué tan temprano? Por dos razones, es mejor para las plantas y me causa menos problemas con los tubos del riego, las conexiones y los goteros.

    Sólo le veo un defecto a tanta lluvia, el mismo que al riego automático cuando hay demasiada agua, y es el musgo que aparece—si ese del que yo creía ya me había deshecho. Ha vuelto a aparecer por varios sitios. Pero ese es otro tema y de él tengo mucho que hablar.

    Los árboles ornamentales en el césped

    Césped, Mantenimiento de césped, Mantenimiento de jardín, Árboles No Comments »

    Rick había plantado entre el césped, varios árboles ornamentales y de sombra. Uno de ellos, un plátano, presentó durante mi primer verano al cargo del jardín, un aspecto bastante raro. Había dado muy pocas hojas y las que tenía eran pequeñas y amarillentas. Las hojas tenían los bordes retorcidos, como enrollados hacia dentro. Parecía un árbol enfermo. Pregunté en el vivero cual podría ser la causa del aspecto de este árbol, para lo que les llevé una de sus hojas. Aunque les era difícil diagnosticar el problema, les pareció que podría ser “pobredumbre” una enfermedad que afecta a las raíces y que podría ser causada por un exceso de agua. Para solucionarlo corté el riego por goteo que iba directamente a ese árbol y a todos los demás, pues supuestamente el agua de regar el césped era suficiente también para los árboles. Aun así, el problema continuó.

    acacia trasplantada en flor

    Pasó el verano, el otoño y el invierno. Mientras tanto, al ver que no mejoraba el plátano, lo cambié de lugar a una zona del jardín donde el césped se había se había secado durante el verano por exceso de sol y falta de agua. Con este cambio se solucionarían dos problemas, menos agua para el árbol y un poco de sombra para el césped. En el lugar que estuvo plantado el plátano puse una acacia. Me dijeron en el vivero que las acacias se podían plantar entre el césped y que la regara poco, pues son arboles que necesitan poco agua y que con el riego del césped sería suficiente.

    Al llegar la primavera vi que un árbol ornamental precioso, un arce Crimson King, que había plantado Rick, se había secado. Con mucha tristeza tuve que sacarlo y en su lugar puse otro árbol, un magnolio que me recordaba a nuestra antigua casa. Con el paso del tiempo y al ver que los árboles, que aún estaban vivos no mejoraban y que la acacia y el magnolio empezaban a tener problemas similares al plátano de sombra, no me quedó más remedio que investigar cual sería la causa. Después de preguntar en el vivero sin respuesta satisfactoria y muchas búsquedas en Internet, yo sola llegué a la conclusión. Era el herbicida que ponía en el césped para matar las malas hierbas lo que estaba afectando a los árboles. Otra conclusión a la que llegué, los árboles necesitaban agua y al no tener suficiente riego echaban raíces muy superficiales que se entremezclaban con las raíces del césped y absorbían el herbicida.

    Este descubrimiento me llevó a realizar nuevos e importantes cambios en el jardín, un tema suficiente para otro post.

     

    El césped

    Césped, Mantenimiento de césped No Comments »

    En un jardín, el césped es una de las partes más vistosas y llamativas. Un césped sano, verde y denso, como el de un campo de golf, nos agrada más que nada porque no estamos acostumbrados a verlo, especialmente en esas zonas de España donde tanto escasean las lluvias. Vemos con frecuencia céspedes de aspecto pobre, con malas hierbas, manchas amarillas, calvas o musgo. Problemas de tal calibre deslucen el jardín completo y nos hace pensar que sería preferible quitarlo y poner, aunque fuera, un césped artificial. Así como un césped bonito y sano embellece el resto del jardín, los cuidados de ese césped mal aplicados pueden ser el menoscabo de otras de sus partes.

    Hace cinco años, cuando repentinamente me vi al cargo de mi jardín, pensé que lo que único que había que hacer para mantener ese precioso césped sería cortarlo con regularidad y regarlo. Y regarlo abundantemente, eso sí. Regando y cortando pasaban los meses. Descubrí entre el césped unas hojas más anchas y unas florecillas con hojas como moradas que se esparcían por doquier. Recordé, de nuestro jardín en Estados Unidos, que el césped requería tratamientos de abono para fortalecerlo y un herbicida selectivo para combatir las malas hierbas. Con estas tres cosas, riego, abono y herbicida debería tener garantizado un césped envidiable todo el año. Pero he descubierto que no es así. Los árboles y arbustos en el césped pueden causarnos grandes problemas.

    by N.Design Studio
    Entries RSS Comments RSS Log in