El madroño, Arbutus Unedo, da colorido al jardín durante el invierno

Si lo que queremos para un lugar destacado de nuestro jardín es un arbolito o arbusto que esté bonito en cualquier época del año—sobre todo en el invierno cuando la mayoría de los arboles han perdido la hoja y se ven si vida—el madroño es especial.

El madroño, al ser de hoja perenne, estará bonito todo el año. En el otoño produce unos ramilletes de flores blancas o rosadas, que tardan un año entero en convertirse en un fruto comestible parecido a la fresa—de ahí que en los países de habla inglesa se le llame Strawberry Tree (árbol de fresa). Durante los meses de invierno se mezclan los ramilletes de flores nuevas, que cuelgan como pendientes, con los frutos de color amarillo o rojo según su nivel de maduración y producto de la floración del año anterior. El contraste del verde brillante de sus hojas serradas con las flores nuevas y los frutos en maduración es verdaderamente espectacular.

arbol madroño

Yo he plantado un árbol joven de madroño en un lugar de relevancia en mi jardín, pero se puede dejar crecer como arbusto y utilizarlo para hacer un cerco en la parcela. Al ser un árbol de crecimiento lento y que sólo alcanza unos 8 metros de altura, se presta bien para lugares pequeños e incluso se puede plantar en maceta.

Cultivo y cuidados del madroño
El madroño es fácil de cultivar, pero quiere sol, calor, tierra bien drenada y protección contra las heladas fuertes. Es preferible plantarlo en la primavera, para darle tiempo a aclimatarse antes de la llegada del invierno, en terreno ácido o calizo rico en nutrientes. Conviene regarlo al principio, pero según va creciendo y fortaleciéndose puede aguantar bien las sequias. No necesita ser abonado, pero si lo hacemos debe ser a finales de invierno o principio de la primavera.

El fruto del madroño
El fruto del madroño es comestible de sabor dulce, aunque ácido si no ha madurado completamente, y puede resultar algo indigesto. Se utiliza principalmente en conservas y licores.

Enfermedades y plagas del madroño
Al madroño le pueden afectar los hongos, pero se supone que es resistente a las plagas. Yo tengo un madroño joven, plantado hace dos años. Este otoño ha florecido por primera vez y sólo ha dado dos ramilletes de flores—se puede ver en la foto. Durante el verano tuvo pulgón en algunas ramas. Después de tratarlo no ha vuelto a tener más problemas.

Poda del madroño
No es recomendable podar el madroño pues el hacerlo impedimos que las flores lleguen a ser fruto al tardar 12 meses en madurar. Si queremos dar forma al árbol y quitar algunas ramas debemos hacerlo en plena primavera o principios de verano.

Trasplante del madroño
El madroño no aguanta bien los trasplantes—no se recomienda trasplantarlo. Si no estamos seguros de donde queremos plantarlo es mejor mantenerlo en la maceta hasta que lo tengamos decidido. Lo ideal es plantar el árbol joven en un lugar adecuado y no moverlo.

Reproducción del madroño
El madroño es difícil de reproducir. Se puede hacer por semilla o esqueje. Las semillas pueden tardar varios meses en germinar. Los esquejes hay que cortarlos de verano a invierno.

Pinos piñoneros (Pinus pinea) en el jardín

Teníamos vario pinos piñoneros (Pinus pinea) en la zona destinada para jardín, ya, cuando compramos la casa. Nos gustaba la idea de tener esos pinos por las ventajas que nos aportaban, un aire limpio y puro, mucha sombra y un olor tan agradable, además de la cantidad de pájaros de todo tamaño y color que venían a posarse en sus ramas, pájaros carpinteros, abubillas, carboneros, oropéndolas y petirrojos entre muchos, muchos otros.

pinos en el jardin

Las ardillas rojas subían y bajaban por los troncos de los pinos correteando y jugando en la primavera. Esas ardillas rojas, sentadas en las ramas de los pinos, abrían las piñas y se comían los piñones que encontraban, por allá a finales del otoño.

Teníamos que cubrir el suelo bajo esos pinos, y allí, así como en las otras zonas del jardín, sembramos césped de la variedad English ryegrass. El terreno bajo los pinos es ácido, un perfecto lugar para plantar hortensias, camelias gardenias y rododendros. De hecho allí, a la sombra de los pinos, plantamos unas bellas hortensias y camelias.

Con los años y el agua aplicada para el riego, los pinos iban creciendo sin casi darnos cuenta de los problemas que nos iban a traer. Afortunadamente no hay problema sin solución, aunque algunas soluciones sean algo más arduas de lo que uno desea.

Uno de los pinos, el más grande, con sus enormes raíces empezó a agrietar la pared de piedra que estaba junto a él. Fue una decisión dura, pero yo, ya sola, tuve que optar por mantener la pared y no dejar que el pino la destrozara. Después de obtener un permiso del ayuntamiento corté el pino. La copa de otro pino invadía la parcela del vecino y daba contra su tejado. Las agujas secas caen de los pinos en verano y otoño cubriendo el suelo y dejando un aspecto feo y descuidado, aparte de matar el césped por asfixia. Esa pinaza caía en mi tejado y en el del vecino cubriendo ambos tejados, metiéndose entre las tejas y, de paso, atascando las tuberías bajantes de los canalones de una y otra casa. Fue otra dura decisión.

Tengo otros dos pinos que han crecido una enormidad. Era tanta la sombra que me daban que el césped plantado no veía nunca el sol. Un terreno ácido, con humedad del riego y mucha sombra son condiciones perfectas para el cultivo de musgo, un cultivo no deseado por mí. Mi lucha contra el musgo, al que por fin he vencido, ha durado varias temporadas, pero ese es un largo tema para otro post. Este otoño decidí rebajar las copas de esos pinos y cortarles una cantidad considerable de ramas con el fin de que mi césped tenga un poco de sol y, de paso, quitarme algo de trabajo en la recogida de agujas secas que no cesan de caer estos meses.

Ya creía tener resuelto todos los problemas (excepto el de las alergias por el polvo amarillo de polen que cae en la primavera) cuando descubrí, hace un par de semanas unas bolsas blancas en la copa de uno de los pinos. Mi peor temor se confirmó: uno de los pinos tenía varios nidos de oruga. La procesionaria es una verdadera plaga en España y muy peligrosa por la urticaria que producen en las personas y animales domésticos. Ya he tenido estos nidos otros años y he visto las orugas caer del árbol al suelo en una bola, una vez justo junto a mí. He llamado a profesionales para que vinieran a fumigar mis pinos, quienes toman mis datos, pero luego no aparecen. Por lo visto no les da bastante dinero el venir a fumigar unos cuantos pinos y no quieren molestarse. El ayuntamiento debería hacer tratamientos contra la procesionaria del pino mediante la aplicación aérea, pero por lo visto tampoco están por la labor. En vista de la falta de apoyo contra esta plaga, yo he optado por la misma solución este año y el pasado. Mi solución ha sido cortar las ramas donde estaban esos nidos, romperlos aplastándolos con el pie, y echando los restos en una bolsa al contenedor de basura. Espero haber solucionado el problemas, si no repetiré la misma solución en años venideros.

El magnolio ha florecido

¡Mi magnolio floreció! Esto me alegra por muchas razones. Primero porque da una flor grande y vistosa con un intenso perfume. ¡Qué gusto da pasar cerca de este precioso árbol ornamental! Otra razón por la que me he alegrado tanto al ver salir esas flores aromáticas, grandes y blancas es que me había resignado a no ver flores en mi magnolio este verano. Y me había resignado porque leí en algún foro de jardinería que eso pasaría el primer año del magnolio trasplantado. Según explicaban en el foro, al trasplantar un magnolio el árbol perdería muchas hojas la primavera primera después de moverlo y no daría flor el primer verano, pero se recuperaría la siguiente temporada.

magnolio grandiflora en flor

Magnolio Grandiflora

Si, como ya había comentado, trasplanté el magnolio este invierno, a mediados de enero. Es un arbolito de unos 4 años de la variedad Magnolia Grandiflora. Lo había comprado en el vivero cuando era todavía un arbusto de un poco más de un metro de alto. Lo planté en una zona donde hay césped y siguiendo las instrucciones del personal del vivero no le puse riego directo al árbol, pues el agua que necesitara le llegaría del riego del césped. Según me dijeron, el magnolio no necesita mucha agua. Es más si recibiese agua en exceso se pudrirían las raíces y perjudicaría gravemente a su desarrollo.

Riego del magnolio

Efectivamente no necesitó nada de agua—le bastaba el agua del riego del césped. Creció hasta más de 2 metros de alto y dio alguna flor el primer año después de plantado. Lo malo es que en busca de agua, las raíces no profundizaban sino que crecían a ras del suelo perjudicando al césped y chupando todo su agua. Por cierto, no sólo se chupaban el agua sino también el herbicida selectivo que ponía en el césped para matar las malas hierbas. Esto no lo supe hasta bastante tarde, cuando el magnolio tenía un aspecto muy feo y deteriorado. Muchas de sus hojas crecían como enrolladas en los extremos y se caían constantemente. Ya había perdido una buena cantidad de hojas cuando decidí moverlo. El efecto del herbicida se puede apreciar todavía en alguna de las hojas que todavía quedan en el árbol. En la foto se puede ver una de esas hojas que está como enrollada por los extremos.

Trasplante del magnolio

Lo moví en enero a una zona del jardín bastante seca y donde también hay césped. Para evitar el problema del herbicida, que perjudicaba al magnolio, puse bordura alrededor del cepellón del árbol trasplantado y su propio goteo, dos goteros en una línea que va directa al árbol. Así no tendrá que competir por el agua del césped y la bordura impedirá que las raíces suban a ras del suelo. De momento parece que le ha ido de maravilla el cambio. Se supone que al magnolio le gusta el sol y el suelo ácido. En su nuevo entorno tiene las dos cosas, además de su propio riego.

Resultado del trasplante

Ya ha dado cinco flores y tiene dos más por abrir. Durante la primavera tiró muchas hojas, lo cual es normal pues es un árbol de hoja perenne, pero que renueva su follaje cada año. Ahora en pleno julio está dando nuevas hojas verdes, grandes, planas y lustrosas. Además nos está mostrando sus grandes flores de intenso perfume. ¡Toda una preciosidad!