El magnolio ha florecido
Flores, Árboles No Comments »¡Mi magnolio floreció! Esto me alegra por muchas razones. Primero porque da una flor grande y vistosa con un intenso perfume. ¡Qué gusto da pasar cerca de este precioso árbol ornamental! Otra razón por la que me he alegrado tanto al ver salir esas flores aromáticas, grandes y blancas es que me había resignado a no ver flores en mi magnolio este verano. Y me había resignado porque leí en algún foro de jardinería que eso pasaría el primer año del magnolio trasplantado. Según explicaban en el foro, al trasplantar un magnolio el árbol perdería muchas hojas la primavera primera después de moverlo y no daría flor el primer verano, pero se recuperaría la siguiente temporada.

Si, como ya había comentado, trasplanté el magnolio este invierno, a mediados de enero. Es un arbolito de unos 4 años de la variedad Magnolia Grandiflora. Lo había comprado en el vivero cuando era todavía un arbusto de un poco más de un metro de alto. Lo planté en una zona donde hay césped y siguiendo las instrucciones del personal del vivero no le puse riego directo al árbol, pues el agua que necesitara le llegaría del riego del césped. Según me dijeron, el magnolio no necesita mucha agua. Es más si recibiese agua en exceso se pudrirían las raíces y perjudicaría gravemente a su desarrollo.
Efectivamente no necesitó nada de agua—le bastaba el agua del riego del césped. Creció hasta más de 2 metros de alto y dio alguna flor el primer año después de plantado. Lo malo es que en busca de agua, las raíces no profundizaban sino que crecían a ras del suelo perjudicando al césped y chupando todo su agua. Por cierto, no sólo se chupaban el agua sino también el herbicida selectivo que ponía en el césped para matar las malas hierbas. Esto no lo supe hasta bastante tarde, cuando el magnolio tenía un aspecto muy feo y deteriorado. Muchas de sus hojas crecían como enrolladas en los extremos y se caían constantemente. Ya había perdido una buena cantidad de hojas cuando decidí moverlo. El efecto del herbicida se puede apreciar todavía en alguna de las hojas que todavía quedan en el árbol. En la foto se puede ver una de esas hojas que está como enrollada por los extremos.
Lo moví en enero a una zona del jardín bastante seca y donde también hay césped. Para evitar el problema del herbicida, que perjudicaba al magnolio, puse bordura alrededor del cepellón del árbol trasplantado y su propio goteo, dos goteros en una línea que va directa al árbol. Así no tendrá que competir por el agua del césped y la bordura impedirá que las raíces suban a ras del suelo. De momento parece que le ha ido de maravilla el cambio. Se supone que al magnolio le gusta el sol y el suelo ácido. En su nuevo entorno tiene las dos cosas, además de su propio riego.
Ya ha dado cinco flores y tiene dos más por abrir. Durante la primavera tiró muchas hojas, lo cual es normal pues es un árbol de hoja perenne, pero que renueva su follaje cada año. Ahora en pleno julio está dando nuevas hojas verdes, planas y lustrosas. Además nos está mostrando sus grandes flores de intenso perfume. ¡Toda una preciosidad!

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